jueves, 11 de diciembre de 2014

Reflexión de Hoy- Jueves 11-12-14 (¿Habrá lugar esta Navidad?).

¿Habrá lugar esta Navidad? Autor: Mariano Martín Castagneto Fuente: conoce.com Hace más de dos mil años, una joven María y un paternal José buscaba

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¿Habrá lugar esta Navidad?

Autor: Mariano Martín Castagneto
Fuente: conoce.com

Hace más de dos mil años, una joven María y un paternal José buscaban refugio para recibir en la tierra a quien salvaría al mundo de su condena eterna. El Salvador, aquel que no hizo más que pasar desapercibido por entre las glorias del mundo, no encontró un lugar digno donde nacer y tampoco lo encontraría al morir. Un José desesperado golpeando puertas y corazones, y como respuesta, frialdad, ignorancia y desinterés.

La Virgen María dio a luz al pequeño en un sucio establo, pero reluciente de fe, optimismo y esperanza, que embellecieron el cuadro lamentable de la ingratitud humana. Los Reyes Magos, venidos de lejos en tiempo y lugar, ofrecen su humilde bálsamo de ternura. Allí se acercan los pastores, los niños.

Hoy, cerca ya de una nueva Navidad, de un nuevo nacimiento, Jesús vuelve a encontrar cerradas muchas puertas. Pese a que golpea insistente pero suavemente los corazones corrompidos por la riqueza, la ambición y la gloria, no recibe más que bofetadas hechas de pecados, de omisiones y de culpas no resueltas.

El Niño rompe en llanto y se aloja en los sueños de los humildes, de los que realmente esperan todo de El. El Niño duerme en los brazos de los que confían en sus lágrimas de vida, se acurruca junto a aquellos que le han abierto su corazón de par en par. No quiere regalos, sólo la entrega generosa de las dificultades de cada día ofrecidas con amor.

El Niño busca, pero pocas veces encuentra. Su mirada dulce y transparente encuentra poco eco en la gente de hoy. El Niño está perdido cuando contempla que se lo reemplaza con miles de regalos, gastos inauditos y actitudes paganas por doquier.

Tal vez se preguntará: ¿alguien sabe qué es la Navidad?

Se han olvidado de regalarle algo al homenajeado. Al fin y al cabo, es quien merece toda la atención y dedicación. Pero, aunque parezca increíble y curioso, es el único caso en el que quien cumple años pasa absolutamente a segundo plano. El lugar de honor lo ocupan las vacaciones del 25, los regalos desmedidos y escandalosos, las grandes y fastuosas comidas sin control...

Ya nadie recuerda quien cumple años hoy. No existe sobre la tierra un hombre o una mujer que celebre un año más y pase desapercibido por sus seres queridos. Increíblemente, quien debiera ser destino del más grande homenaje, pasa, una vez más, oculto entre las miserias de los hombres.

Pero por suerte, muchos festejan de verdad. Han decidido regalarle al Niño lo mejor de ellos, un regalo bien personal: la pelota de fútbol por un gesto de amor con el inoportuno; la heladera con cuatro niveles de frío por una sonrisa cuando el agotamiento intenta ganar la pulseada; el equipo de música por el brazo tendido a quien más lo necesita; el viaje alrededor del mundo por el trabajo bien hecho y terminado.

¿Qué regalarán al Niño esta Navidad? ¿Habrá lugar para El?

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miércoles, 10 de diciembre de 2014

Adviento; tiempo de espera.

Adviento; tiempo de espera.
Autor: Marcelo Rivas.
Fuente: www.mensajespanyvida.org
Lamentablemente, somos muchos, los que no sabemos esperar y por eso caemos en la desesperación. Pero la Iglesia nos presenta el Adviento Hermoso tiempo de la mayor esperanza donde el despertar interior se abre para escuchar, sentir y vivir la mejor noticia: El niño Dios que viene en camino.
1. Despertemos que llega Cristo el salvador.
2. Dejemos a un lado las tinieblas para vivir en la claridad del nuevo día.
3. Busquemos la luz para iluminar nuestras vidas y salir al encuentro del salvador del mundo.
4. Es Dios, el Emmanuel, el Dios con nosotros que coloca su tienda entre nosotros para mostrarnos su amor.

Para despertar hace falta:
• Buscar a Dios en todo momento.
• Saber que Dios viene y está en camino.
• Tomar conciencia de lo que nos separa de Dios.
• Recurrir al Sacramento de la Confesión.
• Incentivar nuestras obras de misericordia.
• Hacer de cada domingo el verdadero Día del Señor.
• Animando a la familia en la confección del Pesebre y el adorno a la casa.
• Pensando cuál sería el mejor regalo para mi hermano, amigo…
• Vivir y motivar las misas de Aguinaldos como canastilla al Niño Dios y ofrenda por el perdón de los pecados.
• Hacer en familia, todos los sábados, el Santo Rosario con compartir en cada una de las casas.

martes, 9 de diciembre de 2014

¡Dejémonos consolar por el Señor!

¡Dejémonos consolar por el Señor!
Autor: Papa Francisco.
Fuente: Zenit.org
"Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
Este domingo marca la segunda etapa del Tiempo de Adviento, un tiempo estupendo que despierta en nosotros la espera del regreso de Cristo y el recuerdo de su venida histórica. La liturgia de hoy nos presenta un mensaje lleno de esperanza Es la invitación del Señor expresada por boca del profeta Isaías: "Consolad, consolad a mi pueblo, dice vuestro Dios" (40,1). Con estas palabras se abre el Libro de la Consolación, en el que el profeta dirige al pueblo en el exilio el anuncio gozoso de la liberación. El tiempo de tribulación ha terminado; el pueblo de Israel puede mirar con confianza al futuro: le aguarda finalmente el regreso a casa. Y por eso, la invitación a dejarse consolar por el Señor.
Isaías se dirige a gente que ha pasado por un período oscuro, que ha sufrido una prueba muy dura; pero ahora ha llegado el tiempo de la consolación. La tristeza y el miedo pueden dejar lugar a la alegría, porque el Señor mismo guiará a su pueblo en el camino de la liberación y la salvación. ¿Cómo se hará todo esto? Con el cuidado y la ternura de un pastor que cuida de su rebaño. De hecho, Él dará unidad y seguridad al rebaño, lo hará pastar, reunirá en su redil seguro a las ovejas dispersas, prestará especial atención a las más frágiles y débiles (v. 11). Esta es la actitud de Dios hacia nosotros sus criaturas. De ahí que el profeta invita a quien le escucha --incluyéndonos a nosotros, hoy-- a difundir entre el pueblo este mensaje de esperanza. El mensaje es que el Señor nos consuela, y dejar espacio al consuelo que viene del Señor.
Pero no podemos ser mensajeros de la consolación de Dios si nosotros primero no experimentamos la alegría de ser consolados y amados por Él. Esto sucede especialmente cuando escuchamos su Palabra, el Evangelio que tenemos que llevar en el bolsillo. No olvidaros de esto, ¿eh? El Evangelio, en el bolsillo, en el bolso, para leerlo continuamente. Y esto nos da consuelo. Cuando permanecemos en la oración silenciosa en su presencia, cuando nos encontramos con Él en la Eucaristía o en el Sacramento del Perdón. Todo esto nos consuela.
Dejemos entonces que la invitación de Isaías --"Consolad, consolad a mi pueblo"-- resuene en nuestro corazón en este tiempo de Adviento. Hoy se necesitan personas que sean testigos de la misericordia y de la ternura del Señor, que sacude a los resignados, reanima a los desalentados, enciende el fuego de la esperanza. ¡Él enciende el fuego de la esperanza! ¡Nosotros, no! Muchas situaciones requieren nuestro testimonio consolador. Ser personas alegres, consoladas. Pienso en aquellos que están oprimidos por sufrimientos, injusticias y abusos; a los que son esclavos del dinero, del poder, del éxito, de la mundanidad. Pobrecillos. Tienen consuelos falsos. No, el verdadero consuelo del Señor. Todos estamos llamados a consolar a nuestros hermanos, testimoniando que sólo Dios puede eliminar las causas de los dramas existenciales y espirituales. ¡Él puede hacerlo! ¡Es poderoso!
El mensaje de Isaías, que resuena en este segundo domingo de Adviento, es un bálsamo sobre nuestras heridas y un estímulo para preparar diligentemente el camino del Señor. El profeta, de hecho, habla hoy a nuestro corazón para decirnos que Dios olvida nuestros pecados y nos consuela. Si nos confiamos a Él con corazón humilde y arrepentido, Él derribará los muros del mal, llenará los hoyos de nuestras omisiones, allanará los baches de la soberbia y de la vanidad, y abrirá el camino del encuentro con Él.
Es curioso, pero tantas veces tenemos miedo de la consolación, de ser consolados, es más nos sentimos más seguros en la tristeza y en la desolación. ¿Por qué? Porque en la tristeza nos sentimos casi protagonistas... En cambio, en la consolación, es el Espíritu Santo el protagonista. Es Él el que nos consuela, es Él el que nos da la valentía de salir de nosotros mismos, es Él el que nos lleva a la fuente de toda verdadera consolación, es decir, al Padre. Y esto es la conversión. Por favor, ¡hay que dejarse consolar por el Señor! ¡Consolar por el Señor!
La Virgen María es el "camino" que Dios mismo se ha preparado para venir al mundo. Encomendamos a ella la esperanza de la salvación y la paz para todos los hombres y mujeres de nuestro tiempo".

domingo, 7 de diciembre de 2014

Reflexión de Hoy- Lunes 08-12-14 (Segunda Semana de Adviento).

Segunda Semana de Adviento. Autor: Fuente: encuentra.com Vivimos contigo el adviento Para el cristiano, el adviento es tiempo de espera que se tor

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Segunda Semana de Adviento.

Autor:
Fuente: encuentra.com

Vivimos contigo el adviento

Para el cristiano, el adviento es tiempo de espera que se torna en esperanza por la seguridad de que Cristo ha venido al mundo. Cada año celebramos el aniversario de su llegada y recordamos que ha de volver de nuevo. Por ello el tiempo de adviento es una época perfecta para prepararnos para su venida, para hacer de nosotros mismos su pesebre y acogerlo en nuestro corazón. En encuentra.com queremos vivir contigo este tiempo, por ello te dejamos estas meditaciones.

Evangelio: LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 3, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

– Todos verán la salvación de Dios. En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene; en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas; todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos. Y todos verán la salvación de Dios.

Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

REFLEXIÓN

En esta semana, El Señor nos llama a manifestar con acciones concretas nuestra fe. Es verdad que la fe es la aceptación de la Salvación que viene de Dios. Sin embargo, la fe que no se planifica en acciones concretas no es una práctica que nos acerque a Dios. El cristiano, que vive una vida de esperanza, planifica su existencia con una vida práctica que tienda a la excelencia. Esta semana, podemos decir que El Señor nos llama a la virtud. Por eso, hay que preparar la llegada de Jesús con una vida que sea digna de Dios. llena de caridad, esperanza y fe, así como la práctica de las virtudes que concretizan nuestra vida de fe

ACCIONES

Para vivir intensamente esta semana nuestro acercamiento a Jesús, fijémonos en nuestros defectos y en nuestras virtudes. Observemos las primeras para que podamos cambiarlas más fácilmente en virtudes. Y pongamos atención a las segundas para persistir en un la búsqueda de una vida óptima y digna de Dios.

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Reflexión de Hoy- Lunes 08-12-14 (María inmaculada).

María inmaculada. Autor: José Ignacio Alemany Grau, obispo. Fuente: homiliasparalossencillos.blogspot.com/ Inmaculada Concepción significa que cuan

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María inmaculada.

Autor: José Ignacio Alemany Grau, obispo.
Fuente: homiliasparalossencillos.blogspot.com/

Inmaculada Concepción significa que cuando los llamados por la Tradición, san Joaquín y santa Ana concibieron a María, en ese momento, Dios intervino para que no entrara en Ella el pecado original.

Durante muchos siglos el pueblo de Dios defendió esta verdad de fe. Incluso con oraciones, escritos y también auto-sacramentales, que son una forma de representación teatral.

En 1854 el beato Papa Pío IX declaró que la doctrina que sostiene la Inmaculada Concepción de María es dogma de fe y por tanto todos deben creerla.

Poco después, en 1858, la misma Virgen María, en una aparición milagrosa a santa Bernardita, confirmó esta verdad de fe presentándose a la pequeña con estas palabras: "Yo soy la Inmaculada Concepción".

Nos alegramos por Jesús porque María es su Madre Purísima y Dios quiso prepararla con especiales privilegios para que lo acogiera a Él en su seno virgen.

Nos alegramos y agradecemos también por nosotros mismos porque Ella es nuestra Madre y nos hace felices tener una Madre tan linda.

En este domingo deberíamos celebrar la Misa del domingo segundo de Adviento que en la liturgia es "intocable". Pero la Santa Sede ha permitido celebrar la Inmaculada por ser una fiesta mariana muy importante y además celebramos en este día miles de primeras comuniones.

Sin embargo, por disposición del mismo decreto, la segunda lectura del día será la de Adviento como comentaremos más adelante.

Meditemos las lecturas, empezando por el prefacio que explica y justifica este privilegio de la Inmaculada Concepción:

"Porque preservaste a la Virgen María de toda mancha de pecado original, para que en la plenitud de la gracia, fuese digna Madre de tu Hijo y comienzo e imagen de la Iglesia, esposa de Cristo, llena de juventud y de limpia hermosura. Purísima había de ser, Señor, la Virgen que nos diera el Cordero inocente que quita el pecado del mundo. Purísima la que, entre todos los hombres, es abogada de gracia y ejemplo de santidad".

La primera lectura nos lleva al Paraíso terrenal. Adán y Eva se esconden porque llega Dios a visitarlos, como de costumbre, y se sienten desnudos y pecadores.

Dios le pregunta a Adán por qué se esconden. Él le echa la culpa a Eva y Eva culpa a la serpiente.

Es ésta una de las debilidades que hemos heredado de ellos: siempre nos excusamos.

El Dios de la misericordia, como es también justo, tiene que castigar y lo hace según había prometido. El castigo representa la expulsión del paraíso, la muerte, engendrar los hijos con dolor y el trabajo costoso de sacar el pan de la tierra con el sudor de la frente.

Pero como Dios es misericordioso nos ofrece el "protoevangelio"; es decir, el primer anuncio de esperanza de salvación para los hombres:

Dios dice a la serpiente: "Establezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y la suya. Ella te herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón":

Una mujer con su descendencia (el Redentor) pisoteará el orgullo de la serpiente.

Esa mujer es María y hoy nos la presenta san Lucas como una joven maravillosa que acepta cumplir, con la humildad de una sierva, la Palabra del Señor.

Ella virginalmente concebirá y dará a luz un hijo que se llamará Jesús porque salvará al pueblo de Dios.

Esto se realizará sin intervención de varón (milagro de Dios), sólo por obra del Espíritu Santo "que vendrá sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios".

Al sentirse elevada a lo más alto que puede llegar una criatura, María se humilla: "aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu Palabra".

De esta manera, la que fue Inmaculada en su Concepción, permanece Purísima y Santa después de concebir al Verbo de Dios y darle un cuerpo como hace toda mujer con su hijo.

Por eso, con el versículo aleluyático, alabamos a María con las mismas palabras del ángel:

"Alégrate, María, llena de gracia, el Señor está contigo; bendita tú eres entre las mujeres".

En la segunda lectura de Pablo a los Romanos (que corresponde al segundo domingo de Adviento) el Apóstol pide para nosotros "que Dios nos conceda tener entre vosotros los mismos sentimientos según Cristo Jesús".

Estos sentimientos los podemos reducir a dos clases: alabar unánimes a Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo y acogernos unos a otros como Jesús nos acogió para gloria de Dios, tanto a los judíos como a los gentiles.

Esto significa que nos abramos al amor y alabanza de Dios "para que unánimes, a una voz, alabéis a Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo".

Y, por otra parte "acogeos mutuamente como Cristo os acogió para gloria de Dios. Quiero decir con esto que Cristo se hizo servidor"… para acoger y unir tanto a los judíos como a los gentiles "para que todos alaben a Dios por su misericordia".

Terminemos glorificando al Señor por las maravillas de la Inmaculada Concepción de María, repitiendo con el salmo responsorial:

"Cantad al Señor un cántico nuevo porque ha hecho maravillas".

José Ignacio Alemany Grau, obispo.

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lunes, 1 de diciembre de 2014

Adviento, tiempo de espera.

Adviento, tiempo de espera.
Fuente: www.mensajespanyvida.org
Autor: P. Marcelo Rivas.
Lamentablemente, somos muchos, los que no sabemos esperar y por eso caemos en la desesperación. Pero la Iglesia nos presenta el Adviento Hermoso tiempo de la mayor esperanza donde el despertar interior se abre para escuchar, sentir y vivir la mejor noticia: El niño Dios que viene en camino.
1. Despertemos que llega Cristo el salvador.
2. Dejemos a un lado las tinieblas para vivir en la claridad del nuevo día.
3. Busquemos la luz para iluminar nuestras vidas y salir al encuentro del salvador del mundo.
4. Es Dios, el Emmanuel, el Dios con nosotros que coloca su tienda entre nosotros para mostrarnos su amor.

Para despertar hace falta:
• Buscar a Dios en todo momento.
• Saber que Dios viene y está en camino.
• Tomar conciencia de lo que nos separa de Dios.
• Recurrir al Sacramento de la Confesión.
• Incentivar nuestras obras de misericordia.
• Hacer de cada domingo el verdadero Día del Señor.
• Animando a la familia en la confección del Pesebre y el adorno a la casa.
• Pensando cuál sería el mejor regalo para mi hermano, amigo…
• Vivir y motivar las misas de Aguinaldos como canastilla al Niño Dios y ofrenda por el perdón de los pecados.
• Hacer en familia, todos los sábados, el Santo Rosario con compartir en cada una de las casas.